CIUDAD POSIBLE. PRIMER ENCUENTRO DE LABORATORIOS URBANOS DE AMÉRICA LATINA

Ante la preeminencia de las ciudades en el orden global y la complejidad de los retos urbanos contemporáneos, los laboratorios urbanos y de gobierno surgen a nivel internacional como nuevas propuestas para aprovechar la inteligencia colectiva y crear espacios experimentales que se atrevan a ir más allá de los paradigmas burocráticos y mitiguen riesgos para el resto de gobierno. Pasarían casi 20 años para que en 2013, se crease el primer laboratorio de gobierno de América latina: el Laboratorio para la Ciudad, en la CDMX.

Desde entonces, la red de laboratorios ha crecido exponencialmente en la región, teniendo representantes en las principales ciudades y países de la región. En sus procesos de madurez, estos espacios han visto la necesidad de readaptar y reimaginar sus retos y posibilidades, ya que las realidades sociales y urbanas de América Latina son especialmente complejas y la desconfianza ciudadana ante instituciones públicas es importante.

¿Cuál es la diferencia de estos espacios de los Laboratorios estadounidenses y europeos? ¿Cómo es que han surgido y cómo se han relacionado con sus ciudadanos?, y finalmente, tras cinco años desde el surgimiento del primer espacio de experimentación urbana de América Latina, ¿cuál es el futuro de los laboratorios urbanos en la región?

Historia

La década de los 80 significó para la administración pública de todo el mundo el inicio de cambios y reformas necesarias para entender el nuevo rol del Estado frente a las condiciones cambiantes de finales del siglo XX, como la búsqueda intensiva de formas más efectivas para implementar políticas; los cambios de valores que cuestionan la administración pública desde el interior y desde el exterior de la misma; los cambios tecnológicos que empujaron la necesidad de más y mejor información, la apertura de datos, y los cambios en los perfiles sociodemográficos, especialmente con el envejecimiento de las poblaciones, entre otros. Pero la modernización, desde lo político, aunque busca la calidad y optimización en el uso de sus recursos es, ante todo, un compromiso de ser creativos para encontrar alternativas y promover así, políticas que beneficien a quienes más lo necesitan, es ser innovadores.

En ese marco de constantes cambios es cuando surgen espacios de innovación comienzan alrededor de todo el mundo, especialmente en europa. En 1998, nace Nesta, iniciativa inglesa pionera derivada de un acto legislativo para desarrollar programas de innovación social y, cuatro años más tarde, Copenhague crearía el Mindlab, oficina de gobierno que incorporaría a la experimentación dentro de sus metodologías de gobernanza, dando origen a lo que hoy conocemos como laboratorios urbanos.

A la ola de la innovación y experimentación de los laboratorios urbanos se le sumaría, una década más tarde (2008) los procesos de diseño de la mano de La 27E Règion, asociación parisina que, junto al Helsinki Design Lab (2009), buscarían integrar el diseño estratégico a la toma de decisiones y formulación de políticas públicas.

Estados Unidos replicaría estos espacios a partir de 2011 con el Public Policy Lab en Nueva York, laboratorio externo; seguido de New Urban Mechanics, en Boston (2012), y eventualmente en Filadelfia (2012); el Innovate SF en San Francisco (2012) y el OPM Innovation Lab en Washington (2013). En ese mismo año, surgiría la primera oficina creativa y experimental en América Latina, el Laboratorio para la Ciudad. Este espacio buscaría ir más allá de la eficiencia a través de herramientas tecnológicas para explorar otras maneras de imaginarse la ciudad desde nuevos modelos transdisciplinarios de intervención urbana y de gobernanza.

Así como Londres con la iniciativa de Nesta iniciaría una ola de contagio a otras ciudades de europa, la Ciudad de México desde el Laboratorio para la Ciudad, sería el catalizador en América Latina para la creación de nuevos espacios de innovación social. En 2014 y con principios de Gobierno Abierto, Buenos Aires se convierte en la segunda ciudad con su Laboratorio de Innovación, en el mismo periodo y desde la innovación de servicios, Chile decide escalar esta iniciativa y crea el primer laboratorio de gobierno a nivel nacional. Desde Brasil, Río de Janeiro se suma y establece Lab.Rio, desarrollando plataformas digitales para la colaboración. Le seguirían el Lab de Innovación y Gobierno de Quito en Ecuador, Santa Lab en la Región de Santa Fe en Argentina, Lab Capital en Bogotá y el Montevideo Lab en Uruguay.

En el Marco de la Cumbre Mundial de Gobierno Abierto en octubre de 2015, el Laboratorio para la Ciudad, además de participar en dos paneles y un taller (Radical Experiments in City Engagement at the City Level: Next Frontier at the OGPCode for All: Harnessing the Capacity of the Community y Open Data Charter in Subnational Governments: International Tools Applied to Cities, respectivamente) abre sus puertas al conversatorio público Casa Abierta, una primer sesión de aprendizajes, retos e ideas radicales de laboratorios de innovación latinoamericanos, al encuentro asistieron representantes del Laboratorio de Gobierno de Buenos Aires y el Lab Quito. La Cumbre Global también reunió a representantes del Laboratorio de Participación de Río de Janeiro.

Desafío

Las ciudades de América Latina se han convertido por sí mismas en un megalaboratorio urbano; se enfrentan a desafíos sociales e institucionales que las han obligado, paradójicamente, a innovar en los mecanismos de participación ciudadana, legislación, inclusión y administración de servicios urbanos, entre otros. Sin embargo, las estructuras administrativas, institucionales y legales que pocas veces reconocen el valor de la innovación dentro de sus procesos se convierten en obstáculos importantes para el actuar y supervivencia de estos espacios de experimentación.

Crear diseños institucionales adecuados a sus objetivos, así como demostrar cómo generan valor y encontrar la forma de medir son retos que cada uno de los laboratorios urbanos tiene que afrontar. Actualmente, las redes de conocimiento establecidas entre los laboratorios son estrechas y gracias a éstas las experiencias y aprendizajes viajan de manera más rápida, permitiendo una reflexión regional, sin embargo, el potencial internacional de los laboratorios aún se encuentra desaprovechado. El contexto político volátil en la región latinoamericana, en donde se presentan diversos cambios (varios de ellos radicales) en sus estructuras políticas, hace más que necesaria la articulación de laboratorios como garante experimentación en gobierno más allá de banderas partidistas y de ideologías.

Así como las redes de ciudades se han posicionado en el mundo como una compensación importante ante intereses nacionales o privados, se hace necesaria una red latinoamericana de espacios de experimentación e innovación urbana que más allá del intercambio de experiencias y metodologías, conformen un contrapeso conjunto a las prácticas burocráticas tradicionales que poco han sabido responder las demandas actuales, posicionen a la región como un estandarte de creatividad política y, sobre todo, reafirmen la necesidad de imaginar y construir las ciudades de la mano con sus personas.

Propuesta

Teniendo como objetivo principal un encuentro de laboratorios de América Latina que permita fortalecer visiones, experiencias, tendencias y metodologías a nivel regional en procesos de innovación, el Laboratorio para la Ciudad celebró “Ciudad Posible: Encuentro de laboratorios Urbanos de América Latina”, espacio para compartir experiencias, formular preguntas y construir diálogos permanentes en torno a los desafíos urbanos.

El encuentro, realizado en el Centro de Cultura Digital los días 13 y 14 de julio de 2017, reunió a 14 laboratorios urbanos cuyas características varían en enfoques, abordajes y condiciones espaciales e institucionales, pero comparten la implementación de intervenciones innovadoras que fortalecen el conocimiento sobre la sociedad, conectando distintos niveles y sectores de maneras que generan estrategias, conceptos, ideas y estructuras diferentes para aproximarse a soluciones compartidas. Los Laboratorios invitados al encuentro fueron:

Laboratorios Locales

Laboratorio para la Ciudad – CDMX
Espacio en el que ciudadanía, sociedad civil, academia y gobierno se reúnen para cambiar la manera de entender la ciudad y realizar acciones en conjunto.

Ruta N – Medellín
Busca articular y dinamizar el ecosistema de innovación de su ciudad, haciendo énfasis en cuatro elementos clave: talento, capital, infraestructura y negocios innovadores.

MVD Lab – Montevideo
Espacio dedicado a facilitar el intercambio, la interacción y la innovación entre ciudadanía y gobierno. Un ámbito de producción, experimentación y difusión de proyectos innovadores.

LabHacker – Cámara de Diputados de Brasil
Espacio para promover el desarrollo colaborativo de proyectos innovadores en ciudadanía relacionados al Poder Legislativo.

Zapopan Lab – Zapopan
Laboratorio ciudadano fomentando la innovación abierta en el municipio de Zapopan. Emprendimientos y acercamientos de la ciencia y la tecnología.

LABcapital – Bogotá
Proyecto estratégico de la Veeduría Distrital, entidad de control preventivo que promueve el control social, fortalece la transparencia y la lucha contra la corrupción.

ViveLab – Bogotá
Enlaza al gobierno nacional y distrital, empresas, academia y ciudadanos para promover la innovación, creando soluciones digitales de alto impacto social y económico.

LABIX Laboratorio de Innovación de Xalapa – Xalapa
Banco de proyectos ciudadanos e incubadora de ideas para el mejoramiento de la ciudad.

Cocina Cívica – Jalisco
Es un Espacio Público Híbrido, es decir, un lugar físico en el que se reúnen profesionales, amateurs y no-iniciados para generar tanto discursos como contra-discursos de Política Pública

Laboratorios Nacionales

Laboratorio de Gobierno de Chile – Chile
Es el primer Laboratorio Urbano a nivel Nacional en América Latina, mandatado a desarrollar, facilitar y promover procesos de innovación centrado en los usuarios.

Subsecretaria de Innovación Pública y Gobierno Abierto – Argentina
Teniendo como antecedente directo el Laboratorio de Gobierno de Buenos Aires, la Subsecretaría escala a nivel nacional los esfuerzos por impulsar la disrupción y apertura del Estado.

Laboratorios Regionales o Metropolitanos

LABxS – Santos
Es una red colaborativa formada por personas, iniciativas e infraestructuras que se articulan para producir, de abajo hacia arriba, soluciones innovadoras para mejorar la vida en común de los habitantes de una localidad.

Redes de Laboratorios Locales

SANTA Lab – Santa Fe
Interfaz de colaboración que reúne iniciativas ciudadanas innovadoras que trabajan en líneas de innovación co-gestionadas desde la cuádruple hélice de la innovación: Estado, ciudadanía, organizaciones y empresas.

Laboratorios de iniciativa Privada

Wonder.Lab – Quito
Son una marca de laboratorios de innovación social que facilitan la colaboración y el aprendizaje de múltiples partes interesadas para lograr un impacto social a través de talleres, eventos, desafíos de innovación abierta.

Fuente: https://labcd.mx/experimentos/ciudad-posible-primer-encuentro-de-laboratorios-urbanos-de-america-latina/

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